EL MANEJO ADECUADO DE LAS BASURAS O RESIDUOS
Los desechos que generamos en nuestros hogares son llevados a depósitos o tiraderos de basura, en donde al mezclarse y descomponerse favorecen la proliferación de plagas (cucarachas, moscas y roedores) y la propagación de algunas enfermedades, convirtiéndose así en uno de los grandes problemas de salud pública de nuestro entorno
Por eso a continuación se enlistan algunas recomendaciones para un mejor manejo de los desechos de nuestros hogares.
- Procure comprar y consumir productos con menor cantidad de empaques y que en todo caso sean biodegradables, así como evitar adquirir envases no retornables.
- Disponga de contenedores con tapa (bien diferenciados), para los distintos tipos de basura, donde se depositen sólo restos orgánicos o inorgánicos.
- De ser posible, utilice bolsas biodegradables verdes para los residuos orgánicos, grises o negras para los desechos inorgánicos y naranjas o amarillas para los desechos especiales o tóxicos (como medicamentos, jeringas y baterías).
- Separe los desechos orgánicos como restos de comida y hojas secas, de los inorgánicos y reciclables como papel, cartón, aluminio, plástico, vidrio, etc. y otros desechos especiales como medicamentos y jeringas (etiquetándolos para que nadie se contamine accidental mente).
- Enjuague los envases de desecho, quitéis las etiquetas, comprímalos para que ocupen menos espacio y depositelos secos en un contenedor de basura inorgánica.
- Coloque cinta aislante en los polos de las baterías (pilas) y depósitos en lugares de acopio especializados. (Prefiera utilizar pilas y baterías recargables)
- Procure en lo posible reutilizar los desechos orgánicos como composta para las plantas de su jardín.
- El aceite de cocina usado puede ser reutilizado como biodiesel, pero para ello hay que depositarlo frío en envases plásticos y llevarlos a centros de acopio especializados.
- Lave frecuentemente los contenedores de basura, con agua, jabón y cloro, para evitar olores desagradables y que ronden insectos y roedores.
Al disminuir, reciclar y reutilizar los desechos, evitamos la saturación de los tiraderos de basura, la contaminación ambiental, la proliferación de plagas y la propagación de enfermedades tales como: diarrea, gastroenteritis, tifoidea, rabia, cólera, salmonelosis, hepatitis, tuberculosis, disentería y tracoma, transmitidas principal mente por cucarachas, moscas y roedores que viven en la basura.
Contribuir con estas sencillas medidas ayudará enormemente a solucionar el problema que actualmente representa el manejo de los desechos en las principales ciudades del planeta.

